Paz en vuestros corazones.
Hermanos, vuestras mentes emiten pensamientos de socorro, gritos y lamentos. No aceptáis con resignación la programación de vida establecida, muchas veces por vosotros mismos, para que a través del dolor, podáis reducir vuestras deudas con las Leyes de Dios; y en la convivencia consanguínea con vuestros enemigos del pasado, podáis perdonar y progresar.
Insatisfechos e inconformados, suplicáis a la divinidad y a los "santos" que reduzcan vuestra cuota de dolor y sufrimiento en la Tierra. No obstante, los Tutores Espirituales están a vuestro lado ayudando, amparando, sustentando en el trámite doloroso, enviándoos pensamientos de coraje, resignación, confianza, fe y amor. No obstante, no los sentís, no alcanzáis sus emisiones superiores, pues vuestra atención está concentrada en la resolución de problemas materiales y en el milagro de la curación de los dolores físicos, sin que para ello os esforcéis en cambiar vuestra actitud mental, de comportamiento antifraterno y en la adhesión sincera y real a los Postulados de Jesucristo.
Desde los planos superiores, Mentes Elevadas en el Bien supervisan vuestra vida en la Tierra, cuidadosamente observando vuestra manera de pensar y actuar, esperando vuestro progreso espiritual. Actuáis intempestivamente, siempre pensando en la materia, en el cuerpo perecedero.
Jesús dijo: "Mi Reino no es de este Mundo"; sin embargo, aún no habéis comprendido Sus palabras.
El mundo físico es el medio utilizado por las Leyes de Dios que rigen los Universos, para alcanzar el Reino de los Cielos. Sufrir, amar y perdonar son los recursos que os elevarán por encima de los "planos del rechinar de dientes".
Escuchamos los lamentos, pues caminamos con vosotros, defendiéndoos y sustentándoos en la senda dolorosa, con todo, no podemos sustituiros en la prueba, pues "la siembra es libre, pero la cosecha es obligatoria". Solamente la conquista por el propio mérito de los bienes eternos del alma garantiza la ascensión espiritual de los seres.
Que Jesús nos bendiga.
San Agustín
P - El mismo del Evangelio Según el Espiritismo?
R - Los hermanos humanos desconocen lo que es un Santo, e injustamente me designaron así en aquella encarnación; no obstante, alcancé mi redención en encarnaciones siguientes, cuando vestí la túnica de la pobreza y la humildad.
San Agustín
GESH - 15/10/2010 - Vitória, ES - Brasil