¡Salve la humanidad terrena!
En nombre de Jesús les saludamos.
"En la luz del Evangelio cosechamos los frutos de nuestro progreso, guiados por el Amor Infinito del Padre."
Enseguida a estas palabras, surge una escena frente a mi pantalla mental como una película. Veo un tren que viene hacia mí; es tan grande que parece un edificio de varios pisos. De repente, me encuentro en un mundo extraño donde todo es enorme por lo que yo me sentía como una hormiga.
Me encuentro sobre unas rieles de tren y el suelo todo es pedacería de rocas con la vegetación agreste y todo luce como un desierto con pocos arbustos secos.
El tren se detiene y alguien abre los vagones. Llegua un camión negro con los cristales oscuros, por lo que no logro distinguir lo que hay dentro.
No obstante, veo que hay misiles y otras armas dentro de dos vagones del tren. Un instructor informa que estamos en Oriente Medio. Por el camino de tierra aparece una limosina y un trailer que se aproximan. Al detenerse, de su interior saltan algunos hombres que comienza a recoger los materiales del vagón, colocándolos en el trailer y en el camión que, enseguida, se marchan.
A la distancia, veo un radar o antena y un extraterrestre todo de blanco con cabeza grande, que está anotando todo lo que pasa como si fuera un fiscal.
El mensaje entonces continua:
"Le compete al ser humano escoger los rumbos que desea para sí mismo y para su vida. Reflejar en la vida cotidiana el resultado claro y transparente de sus elecciones.
Que sus elecciones puedan ser la Orientación Mayor que nos enseñó el humilde Maestro Jesús.
"Ámense unos a otros como Yo les he amado y hagan al prójimo lo que les gustaría que les hicieran."
Juan
GESH - 24/08/2001 - Vitória, ES - Brasil