Que la paz celestial habite en sus corazones.
Hermanos queridos, su orbe desatinado y violento clama a los corazones y mentes sanas por Socorro y por el despertar de las consciencias que no vibran en la fluidez crística. Las trompetas suenan y nada se escucha
¿Hasta donde los humanos, los terráqueos quieren ir?
Nada descubren, nada escuchan. La ceguera y sordera en pro del poder material se intensifican a cada instante.
Los valores se invierten y el hombre, indiferente a las enseñanzas del Maestro Jesús, sólo vislumbra el poder, la lujuria y el placer mundano atropellando hermanos y tornándose rehén de las tinieblas que vibran en esta sintonía y sutilmente los comandan como verdaderos predadores.
Hermanos, la Doctrina Espírita les descortina el camino, la verdad tan bien enseñada por el Maestro Jesús, y codificada por el querido hermano Allan Kardec que, por amor misionero, sintetizó lo que le era dad por Instructores amados en las obras por ustedes conocidas.
Y cuando valorizadas, estudiadas íntegramente, y arriba de todo practicadas, pueden, con certeza, hacerles encontrar la paz y el bienestar tan buscados.
Hermanos, el camino les ha sido mostrado. Seguirlo dependerá del amor, libre arbitrio y de la fe de cada uno.
Que los mayores enemigos suyos, los obstáculos de sus vidas y las trabas de sus caminos, están, con certeza, dentro de ustedes mismos y son" el orgullo que corrió, la vanidad que los distancia de los ejemplos de Jesús, la arrogancia como si fuesen inmortales, la prepotencia de los dioses antiguos.
Despierten hermanos, busquen en las pequeñas y en las grandes lecciones la renovación íntima diaria, la fórmula que buscan incesantemente para su bienestar, para su salud física y espiritual.
Paz siempre.
Dios les ilumine.
Zeus
GESJ - 30/11/2004 - Vitória, ES - Brasil