Amigos
Nos dijeron que recibiríamos visitantes procedentes de lejos. Otras personas, otras maneras de vivir.
Preparamos nuestro corazón y fuimos a recibir a los nuevos amigos. Algunos tenían un corazón amistoso, pero otros, al ver a nuestro pueblo, mirar a nuestras mujeres, la codicia y el odio cubrió su mirada.
No supieron comportarse. Erraron, y desde entonces quisieron imponer su modo de vida a los indios.
Buscamos consejo sobre cómo actuar con el pueblo blanco, caraíba, que llegaba. Danzamos y rezamos para conversar con los antepasados. En vano intentamos impedir el choque cultural y siguiendo las orientaciones de los ancestros, bajamos la cabeza y les dejamos entrar en nuestra casa.
No fue bueno para nosotros. Pero hoy, comprendemos que fue necesario. Aún en los días actuales la destrucción continúa en Brasil y el indio muere y muere. Resistirán mientras les sea posible.
El mestizaje está hecho. Hay muchos blancos con sangre india e indios con maneras de blanco. En fin, entre el dolor y el sufrimiento la raza brasileña se fue formando entre nosotros, los primeros indios, viendo nuestra sangre esparcida entre la formación del pueblo brasileño, comprendimos que el dolor del pasado es el abono de la felicidad que vendrá mañana. Comprendemos la Ley de Dios.
Naciones indígenas se reúnen y trabajan para que se cumpla, cada vez más, la Voluntad del Creador.
Gracias
Cacique Oirapoanã
GESH - 22/09/2012 - Porto Seguro, BA - Brasil